La canción de su vida

La primera vez que compuse una nana para un bebé no pensé en la repercusión que podría llegar a tener. Años después, soy consciente de la importancia que tiene el hecho de que un bebe, niño y después adulto, tenga una melodía desde donde poder conectarse con su propia identidad.

Este proyecto, va dirigido a padres y madres que, desde una consciencia profunda, creen que la música puede ayudar a sus hijos (en camino, recién nacidos o de corta edad) a encontrar un estado de paz a lo largo de sus vidas. Se trata de crear una canción con melodías simples, fácilmente tarareables, de producción no demasiado compleja, que se convierta en la canción del niño o de la niña para el resto de su vida. Que le acompañe en todos los capítulos, ya sean de mayor o menor importancia y que le identifique reconectándole consigo mismo como ser esencial, siempre que lo necesite.

El proceso: el origen de las melodías que compondré se basarán en la percepción interior que reciba de los padres y del mismo niño (si ya ha nacido) a partir de una entrevista extensa en la que hablaremos de todo lo relacionado con la concepción, el nacimiento del bebé y sus posteriores vivencias.
Una vez terminado el encuentro (que se realizará en persona en Madrid o vía Skype) y en el plazo máximo de 4 días de trabajo de composición y producción, “la canción de su vida” será entregada de dos maneras posibles.
– Formato CD, descarga digital: 110€
– Mini altavoz reproductor: 125€ (un práctico sistema de reducidas dimensiones que permite escuchar su canción en cualquier lugar, mesita de noche, carrito de paseo o incluso meterlo dentro de su muñeco favorito para que le acompañe allá donde vaya)

PastedGraphic-1-28

Es sin duda, un regalo muy especial que puedes hacer a cualquier futuro bebé o niño (tanto tuyo como de tu entorno)

 

Estaré encantado de responder a cualquier duda desde el formulario de CONTACTO

Este texto, define con claridad todo lo expuesto anteriormente.

Existe una tribu en África, donde la fecha de nacimiento de un niño no se toma como el día en que nació, ni como el momento en que fue concebido sino como el día en que ese niño fue “pensado” por su madre.
Cuando una mujer decide tener un hijo, se sienta sola bajo un árbol y se concentra hasta escuchar la canción del niño que quiere nacer.
Luego de escucharla, regresa con el hombre que será el padre de su hijo y se la enseña. Entonces, cuando hacen el amor con la intención de concebirlo, en algún momento cantan su canción, como una forma de invitarlo a venir.
Cuando la madre está embarazada, enseña la canción del niño a la gente del lugar, para que cuando nazca, las ancianas y quienes estén a su lado, le canten para darle la bienvenida.
A medida que el niño va creciendo, cuando el niño se lastima o cae o cuando hace algo bueno, como forma de honrarlo, la gente de la tribu canta su canción.
Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción. Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción.
Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición. En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.
La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás.

Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu propósito cuando estás confundido. No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.

Tolba Phanem – mujer, poeta africana.